English

Un desayuno saludable es vital para los niños. Si no desayunan, sus niños pasaran el día tratando de recuperar esos nutrientes, dice la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés).

Los cuerpos en crecimiento y cerebros en desarrollo necesitan comidas regulares y saludables. Según la Academia de Nutrición y Dietética los estudios demuestran que los niños en edad escolar que desayunan se desempeñan mejor en el salón de clases.

Como con las otras comidas, es buena idea para sus niños (y para usted) consumir una porción balanceada de frutas y verduras, proteínas, granos y lácteos, y no solo en el desayuno sino durante todo el día

A continuación, le ofrecemos siete conejos prácticos de la Dra. Adler para garantizar que sus niños comiencen bien el día.

Utilice la etiqueta de información nutricional y la lista de ingredientes cuando va de compras.

Cuando está comprando comestibles, la etiqueta de los alimentos hace más fácil determinar la cantidad de nutrientes que sus niños consumen y para comparar un producto con otro. Asegúrese de que sus hijos consuman alimentos ricos en nutrientes, bajos en sodio y azúcares añadidos.

Explore otras comidas que no son desayunos tradicionales.

El desayuno no tiene por qué ser siempre los alimentos tradicionales para el desayuno. Se puede preparar cualquier alimento mientras se mantenga un balance saludable. Por eso, si sus niños quieren comer algo diferente que cereal y huevos, piense en servir las sobras de la comida del día anterior. No hay nada malo en servir atún con apio sobre un panecillo inglés o un emparedado de pavo para comenzar el día.

Déle a sus niños lo que les gusta.

Una rebaanda de pizza sobrante hecha con masa de trigo integral con verduras para el desayuno también funciona. O puede hacer panecillos con calabaza y zanahoria y untarle mantequilla de cacahuate o maní o almendras como proteína y un vaso de leche. ¿A sus niños les encanta el cereal azucarado? Mezcle un poco de ese cereal con una marca de cereal de trigo integral más saludable. “Nada puede estar prohibido del todo y a menudo solo probar un poco algo que les gusta es suficiente para mantenerlos contentos”, dice Adler. 

Haga intercambios saludables.

Recuerde que el balance nutricional es clave, no solo para una comida sino para todas las comidas durante el día. Agregue fruta al desayuno y sirva  palitos de zanahoria, con apio y brócoli con una salsa de hummus para untar como un bocadillo para la tarde.

Tome en cuenta los niveles de crecimiento y actividad.

Un cuerpo en crecimiento necesita nutrición. Si sus niños están físicamente activos para empezar el día con energía necesitan suficiente calorías para mantenerse activos. Adler dice que un desayuno con proteínas, grasas y carbohidratos ayuda a los niños a sentirse llenos y mantenerse concentrados hasta el almuerzo. Las opciones de proteína pueden incluir huevos, nueces o una tajada de carnes frías o queso, o un vaso de yogur..

Ayude a sus hijos a tomar decisiones saludables, incluso si tienen prisa.

Cuando esté de prisa, déles a sus hijos algo saludable antes de salir, como una fruta, una bolsa de nueces y frutas secas o una rebanada de pan integral con mantequilla de cacahuate (maní) o almendras y un cajita de leche o de soya fortificada.

Prepárese desde la noche anterior.

La mañana es ajetreada para todo el mundo y también para usted. Tómese diez minutos para pensar y prepárese para el desayuno desde la noche anterior. Corte fruta en tajadas  para colocarlas en un yogur o para agregarlas al cereal. Corte algunas verduras para preparar un omelet. Mezcle masa de grano integral para hacer wafles o panecillos, cúbrala y guárdela en la nevera.