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Una mamografía (a la izquierda) es una radiografía del pecho que, en este caso, muestra la masa cancerígena como de color blanco. La termografía (a la izquierda) genera una imagen infrarroja que muestra los patrones de calor y flujo sanguíneo en o cerca de la superficie del cuerpo.

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Una mamografía (a la izquierda) es una radiografía del pecho que, en este caso, muestra la masa cancerígena como de color blanco. La termografía (a la izquierda) genera una imagen infrarroja que muestra los patrones de calor y flujo sanguíneo en o cerca d

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La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) le recuerda que la mamografía —una imagen radiológica del seno con una dosis baja de radiación— sigue siendo la prueba de detección del cáncer de seno más eficaz. Un examen de detección de cáncer de seno bien hecho permite a los prestadores de servicios de salud encontrar el cáncer incluso antes de que pudieran aparecer indicios y síntomas de la enfermedad.

Desafortunadamente, la FDA ha recibido informes de prestadores de servicios de salud y de pacientes, al efecto de que algunos centros de salud están proporcionando información que puede confundir a los pacientes para creer que la termografía o termograma—un tipo de prueba que muestra los patrones de calor y flujo sanguíneo en o cerca de la superficie del cuerpo— es una alternativa comprobada a la mamografía. Pero la FDA no sabe de ninguna prueba científica que sustente estas afirmaciones.

Ciertamente, la termografía no ha demostrado ser eficaz como una prueba independiente para la detección del cáncer de seno ni para su diagnóstico en su fase inicial.

“Abundantes pruebas demuestran que la mamografía continúa siendo el método de detección más eficaz para detectar el cáncer de seno en sus etapas iniciales más tratables”, reiteró la Dra. Helen J. Barr, M.D., directora de la Sección de Normas de Calidad para las Mamografías del Centro de Dispositivos y Salud Radiológica de la FDA. “Una no debe confiar exclusivamente en la termografía para la detección o el diagnóstico del cáncer de seno”.

Más acerca de las afirmaciones engañosas sobre la termografía, y las medidas que la FDA está tomando para proteger al público

La FDA controla los dispositivos médicos utilizados para la detección del cáncer de seno.

Aproximadamente 1 de cada 8 mujeres recibirá un diagnóstico de cáncer de seno alguna vez en la vida, informa el Instituto Nacional del Cáncer, el cual forma parte de los Institutos Nacionales de la Salud. Excepcionalmente, los hombres también pueden padecer cáncer de seno. Pero en los últimos años se ha reducido el número de muertes por cáncer de seno, y uno de los motivos es porque la enfermedad se ha detectado de manera más oportuna gracias a las mamografías, según informa la Sociedad Americana Contra el Cáncer.

De hecho, el mayor peligro de la termografía es que quienes optan por este método, en vez de la mamografía, pueden perder la oportunidad de que se detecte el cáncer en su fase más temprana.

La FDA sólo ha aprobado la termografía como una herramienta “complementaria”; es decir, para su uso junto con una prueba primaria como la mamografía. Los pacientes que sólo se someten a una prueba de termografía no deben considerar los resultados como confirmados, porque el dispositivo no fue autorizado para utilizarse sino en conjunción con otro método de prueba, como la mamografía (para conocer más sobre la mamografía —incluyendo cómo funciona y dónde encontrar un centro certificado— visite el portal de la FDA).

Además, algunos sitios de internet afirman que la termografía puede detectar el cáncer de seno años antes que con otros métodos y hacen declaraciones no comprobadas acerca de una mejor detección del cáncer en senos densos. La FDA no sabe de ninguna prueba que sustente estas afirmaciones.

La FDA ha tomado medidas reglamentarias (incluyendo la emisión de cartas de advertencia) contra los proveedores de atención médica y fabricantes de termografía que intentan engañar a los pacientes para que crean que la termografía puede tomar el lugar de la mamografía. Para proteger la salud pública, la acción regulatoria de la FDA puede incluir la programación de una reunión regulatoria, el envío de una carta de advertencia u otra correspondencia, una inspección del establecimiento y acciones judiciales.

La FDA continúa vigilando esta situación.

Consejo para los pacientes que se hacen una prueba de detección de cáncer de seno

Algunas mujeres han recurrido a la termografía porque es indolora y no es necesario exponerse a la radiación.

Si le preocupa cómo se siente hacerse una mamografía, hable con su prestador de servicios de salud sobre lo que puede esperar. Una mamografía puede ser incómoda para la persona que se está sometiendo a la prueba porque comprime brevemente el seno para aplanar el tejido mamario y mejorar la claridad de la imagen radiográfica (para conocer más sobre lo que puede esperar durante una mamografía (PDF), consulte la siguiente información  de la FDA).

Hable también con su prestador de servicios de salud si tiene alguna pregunta específica sobre las mamografías, como cuándo y con qué frecuencia debe hacerse una. Como regla general, también debe llamar a su prestador de servicios de salud si nota algún cambio en cualquiera de sus senos, tal como un bulto, un engrosamiento o goteo del pezón, o cambios en la apariencia de éste.